7 Increíbles prácticas que lograrán que tu empresa se vuelva más amigable con el medio ambiente

Los tiempos han cambiado, la sociedad mundial ha ido en aumento y los recursos naturales cada vez se vuelven más escasos e insuficientes para cubrir las demandas actuales, pero aún no está todo perdido, estamos a tiempo de poder parar esta manera consumista que predomina en la mayoría de las empresas y apostar por estrategias que permitan que las organizaciones sigan siendo rentables, pero que su vez sean más amigables con el medio ambiente.

Hacer que una empresa que ya está constituida se vuelva amigable con el medio ambiente no es una tarea sencilla, pero si lo analizamos a fondo, tampoco es algo imposible de alcanzar, sólo es cuestión de decidir querer hacer algo bueno por el medio ambiente y alinear los objetivos generales de la empresa para que todos los departamentos de la misma puedan seguir esos mismos pasos y una vez logrado eso será cuestión de ser paciente y trabajar con constancia.

Es cierto que hace algunos años no se pensaba en este tipo de modelos de negocios, no se había tenido una conciencia tan fuerte como la que se tiene ahora, pero si lo analizamos con detenimiento, ahora existen más tecnologías y herramientas que pueden hacer que una empresa se vuelva “verde” de una manera más sencilla.

Es por esta razón que si has decidido que quieres lograr que tu empresa se vuelva sostenible, he preparado este post para ti con 7 Increíbles prácticas que lograrán que tu empresa se vuelva más amigable con el medio ambiente, y puedas aportar tu granito de área al cuidado y preservación del mismo.

Buenas prácticas en las empresas para el cuidado del medio ambiente

1. Capacita a tu personal en temas de sostenibilidad y cuidado al medio ambiente

Si has decidido que quieres implementar prácticas de sostenibilidad y cuidado al medio ambiente en tu empresa, es importante que lo comuniques de manera clara a todo tu equipo de trabajo. No importa con cuántos empleados cuente tu organización, ni que rangos jerárquicos ocupen dentro de ella, lo que sí es fundamental es que logres crear una nueva rutina en las actividades de tu personal.

Una capacitación constante y una plática con tus colaboradores y socios te permitirán transmitir el mensaje de las nuevas prácticas sostenibles dentro de tu empresa. Recuerda que debes establecer límites máximos en el uso de recursos de las nuevas prácticas que te permitan analizar los nuevos resultados y conocer los beneficios que se estarán logrando.

Puedes comenzar con actividades sencillas pero significativas para ir adaptando tu rutina al nuevo esquema, algunos ejemplos de estas son: apagar los aparatos que consuman energía eléctrica cuando no se estén utilizando, reutilizar materiales de oficina como hojas, carpetas, etcétera, solicitar a los colaboradores que utilicen transportes que disminuyan el impacto ambiental (bicicletas, scooters eléctricos, transporte público, transporte compartido, teletrabajo, etc.) entre otras alternativas con las que podrás ir comenzando.

2. Alinea tus objetivos empresariales a esta nueva práctica

La responsabilidad de lograr que tu empresa se vuelva más amigable con el medio ambiente no sólo es de tu personal, una empresa no puede ser “verde” si no alinea sus objetivos empresariales y comienza con nuevas prácticas. No pienses que necesitas cambiar por completo el giro de tu empresa para poder alinear tus objetivos, pero es importante que detectes aquellos procesos que pueden ser modificados para lograr estos cambios sin que afecten tus actividades.

Existen diversos niveles de impactos ambientales que generan las empresas de acuerdo a su giro, por eso es fundamental que identifiques cuáles son los procesos dentro de tu organización que causan un mayor impacto y que se tomen las medidas necesarias para cambiar esta estrategia. Algunas soluciones para esto pueden ser: una reingeniería de los procesos podría ayudar con los cambios necesarios, una capacitación de personal para el manejo adecuado de deshechos, invertir en tecnología que reduzcan las emisiones de gases invernaderos, disminuir el impacto en logística, entre otros.  

3. Clasifica tus desechos

Imagina que logras capacitar a tu personal y alineas tus objetivos empresariales para conseguir disminuir el impacto ambiental que tu organización pueda alcanzar, pero, ¿qué pasará con los deshechos que va a seguir generando tu empresa? aunque este es un tema que también le compete a la capacitación que se le brinde a tu personal, es importante que definas de manera concreta las reglas, políticas y normas que se deberán implementar en tu empresa para hacerlo posible.

Un correcto manejo de los deshechos producidos por tu empresa puede ayudar a disminuir la contaminación generada o el impacto negativo al medio ambiente, por ejemplo, puedes seleccionar y separar los materiales que puedan reutilizarse, ya sea con un fin empresarial o distinto, también puedes separar los residuos orgánicos o biodegradables como restos de comida, filtros de café o té, servilletas de papel, etcétera y designarlos para composta, otra buena idea es organizar los materiales que tu empresa no pueda reciclar pero que otras si pueden tales como: cartón, vidrio, papel, aluminio, entre otros.

4. Busca proveedores ecológicos

No todas las prácticas dentro de tu organización deben generar residuos o deshechos contaminantes, existen algunas alternativas que pueden ayudarte a minimizar estas consecuencias ambientales. Una buena forma de lograr que tu organización se vuelva más sustentable es buscando proveedores ecológicos, básicamente es lograr que todos o la gran mayoría de los insumos que adquieras cuenten con certificaciones o características que ayuden en la conservación del medio ambiente.

Realiza una evaluación de tus proveedores y analiza si estos cumplen con la normativa del cuidado al medio ambiente. Si realmente quieres lograr un cambio en tu empresa, entonces tendrás que comenzar por asegurarte que tus insumos son ecológicos, recuerda que debes predicar con el ejemplo, y si ya has decidido capacitar a tu personal en el cuidado del ambiente deberás elegir de manera responsable tu materia prima.

Una buena manera de saber si tus proveedores son amigables con el medio ambiente es sabiendo que: trabajan con productos biodegradables, reutilizan materiales y materia prima, son locales (por lo tanto no hay excedente de logística), están certificados, utilizan energías renovables, etcétera.

5. Obtén una certificación medioambiental para tu empresa

Intentar transformar una empresa para que se vuelva “verde” es una práctica no muy complicada de realizar, pero si realmente quieres saber si lo estás haciendo de la manera correcta, entonces será necesario que busques una certificación con una instancia correspondiente en tu país o ciudad de origen.

Toma en cuenta que existen secretarías o instituciones calificadas para llevar a cabo estos procesos de forma legítima y que sólo ellos podrán hacerte saber la lista de requisitos que debes cumplir para recibir dicha certificación. Ten presente que el costo de las certificaciones puede variar de acuerdo a las especificaciones de esta.

Actualmente en México se expiden tres tipos de certificados: el de Industria Limpia, el de Calidad Ambiental y el de Calidad Ambiental Turística, si estas interesado en conocer información más detallada acerca de estas certificaciones te dejo un enlace al Programa Nacional de Auditoría Ambiental.

 Existen diferentes rubros de evaluación para lograr una certificación ambiental, por ejemplo: consumo de agua potable y residual, uso de suelo y subsuelo, indicadores ambientales, residuos sólidos y peligrosos, emisiones atmosféricas, generación de ruido y riesgo ambiental.

6. Reduce el consumo de energía

Para lograr que una empresa se vuelva amigable con el medio ambiente no basta con sólo enfocarse en los residuos o deshechos que tu empresa genera o en los gases invernaderos que emiten los procesos de la misma. Es importante hacer conciencia de manera más profunda y entender que el consumo de la energía dentro de las instalaciones y los procesos que lleve a cabo la empresa también son perjudiciales para el medio ambiente.

Algunas medidas que puedes tomar para lograr reducir el consumo de energía dentro de tus instalaciones sin que tus procesos se vean afectados son: elaborar un presupuesto anual de consumo de energía, agua y recursos naturales y apegarte a él para no excederte, utilizar dispositivos electrónicos que permitan controlar el uso de energías, utilizar dispositivos ahorradores de energía tales como focos, calentadores, equipos de cómputo o refrigeraciones, instalar generadores de energías renovables para disminuir la carga en el consumo de la energía tradicional, entre otros.

7. Invierte en tecnología amigable con el medio ambiente

Con el pasar de los años las máquinas y los equipos se van volviendo obsoletos y con esto viene un desajuste en el consumo de energía o el aumento en la emisión de gases dañinos para el medio ambiente, es por esta razón que lo recomendable es invertir en tecnología que pueda ayudar a tu empresa a lograr ese cometido de volverla “verde”.

Puedes comenzar adquiriendo software de monitorización para tus procesos y de esta manera podrás medir y controlar la emisión de contaminantes que tu empresa está provocando, también puedes remplazar parte de la maquinaria de tu organización que se adapte al nuevo uso de las energías renovables como la solar o la eólica que contribuyen al cuidado del medio ambiente a diferencia de las tradicionales que son a base de carbón o petróleo, otra opción es buscar la manera de tratar las aguas residuales, gases o desechos sólidos que tu empresa emita.

Recuerda que cualquier contribución por muy pequeña que parezca será un gran logro en esta lucha por frenar el cambio climático y lograr la conservación del medio ambiente.

Empresas sostenibles que conservan el medio ambiente

Consejo extra

8. Crea conciencia social

Crear una mejor conciencia social también puede ayudar a contribuir con el medio ambiente. Todo lo que pasa dentro de tu organización es responsabilidad tuya, pero cabe aclarar que todos tus colaboradores vienen de una sociedad más allá de tu empresa, y esta sociedad se encarga de moldear a las personas que trabajan para ti, es por esta razón que no sólo debes limitarte a capacitar a tu personal, debes enfocarte también en sus familias y las personas que los rodean.

Recorrer las calles de la ciudad en donde tu empresa se encuentra asentada y demostrar un respeto adecuado para el medio ambiente es otra manera de hacer que tu empresa se vuelva más ecológica, puedes realizar campañas para limpiar calles, ríos, zonas públicas, dar charlas sobre cuidado ambiental, reciclaje o tratamiento de desechos, cualquier cosa que contribuya y eduque a la sociedad. Recuerda involucrar a tus empleados y si es posible a sus familias, esto hará que se desarrolle una conciencia más sólida.

“Si la civilización quiere sobrevivir, debe vivir del interés de la naturaleza, no del capital” – Ronald Wright

Si conoces alguna otra práctica que creas que las empresas puedan implementar para ser más amigables con el medio ambiente y haya faltado mencionarla, déjala en los comentarios y con gusto te leeré.

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